CPA

27 marzo, 2006

Le debo al blog salmón el descubrimiento de un estupendo artículo sobre el CPA. El CPA, o Continous Partial Attention, es posiblemente la enfermedad de nuestro tiempo, en la medida en que nuestro tiempo sea el de la Sociedad y los Trabajadores del Conocimiento. Al leerlo experimenté todos los síntomas del hipocondríaco al hojear el prospecto de un fármaco. Básicamente, no recuerdo cuándo fue la última vez que dediqué un par de horas ininterrumpidas a una sola materia. Las pestañas de mi Firefox se multiplican, no resisto el icono del sobre en mi barra de tareas, ni el parpadeo del messenger mientras estoy escribiendo… y sospecho que no soy el único. Los blogs de Enrique Dans, o de Seth Godin, por mencionar a dos de los más reconocidos, son a veces ridículamente breves, como si se hubiesen comprimido en el espacio de leer un newsletter y contestar a un mail o a una llamada. ¿Acaso se encuentra ahí la paradoja de la productividad de las tecnologías de la información? ¿Somos los trabajadores del conocimiento manipuladores de información en ‘series crecientemente cortas’? Si es así, tendremos que desarrollar cuanto antes, si queremos ser mínimamente productivos, habilidades de análisis y proceso de información extremadamente rápidas (y lo que, en términos de dirección de la producción se llamaría eliminar tiempos de setup), algo que parece, al menos de momento, bordear la capacidad cerebral humana. O también podemos cerrar el correo electrónico hasta dentro de un par de horas.


Cansancio del RSS

14 marzo, 2006

Viene a decir Seth Godin en su blog que los blogeros son presa del dilema entre ‘postear’ para muchos o para unos elegidos. Y apostilla con sutilidad Enrique Dans que es verdad, pero que el más o menos sabe cómo hacer las dos cosas. Yo tengo para mí que ni uno ni otro han reparado en un hecho fundamental de cómo conseguir el equilibrio del número de post adecuados para cada blogger. Se trata de autoregulación. El blogero debe ser el que se imponga el listón de una mínima calidad antes de emitir un nuevo post. El blogero es quien se encuentra en la mejor posición para determinar qué es una aportación y qué es ruido, ya que los lectores aparecen en un momento demasiado posterior del proceso de valor, cuando la visita está hecha, el post leído, y el ‘trade off‘ entre revelación y esfuerzo ha quedado en ‘sunk cost‘. Pero claro, como ocurre con la «tragedia de los bienes publicos«, en el nivel del individuo no existen estímulos a la autorregulación, por lo que el resultado previsible es la ‘infoxicación‘.

NOTA: está claro que el individuo nunca tiende a la autocensura. De otro modo, este mismo post podría haberse evitado para colaborar al bien comun del ahorro de información gratuita.


Web 2.0

12 marzo, 2006

Hablamos cada vez más de las diferencias entre el web 2.0 y el internet ‘tradicional’. Y sin embargo, cada vez parece más cierto que, al menos por lo que a los actores respecta, web 2.0 será igual que web 1.0. ¿Es posible plantear un cambio de paradigma, como hacía O’Reilly, si los agentes son los mismos? Esto es altamente cuestionable. Pero, incluso si esto fuese así, entonces cabe pensar que los vencedores emergentes serían aquellos con una cultura de integración menos absorbente, más facilitadora de la propia expresión de los individuos (y de las organizaciones adquiridas) dentro de la propia empresa. Mi caballo ganador sería Yahoo! en este caso.


Omnipresencia

1 febrero, 2006

Lee uno los datos de ventas de teléfonos móviles durante 2005 y es difícil no asombrarse.
Es más, si uno considera que un teléfono móvil es un PC -cada vez lo es más- pues resulta que el primer fabricante de PCs sería Nokia (vende más unidades que PCs se venden en el mundo). Y el primer fabricante de cámaras de fotos, y el primer fabricante de reproductores musicales, y el primer fabricante de consolas portátiles,….


Search Wars

25 enero, 2006

Según parece, Yahoo! tira la toalla en la batalla de los buscadores. Se resignan a que Google domine este espacio, que no olvidemos que es el que más dinero está dando (de ahí los 440$ a que cotiza Google) . El caso es que el dominio de Google no es tan grande como se ha visto en otros ámbitos (el de Apple en los reproductores, el de Microsoft en SOs o en Navegadores). No tanto como para justificar la resignación de Yahoo, un formidable competidor en todo caso.

Entonces es que Yahoo está viendo cosas que quizás no son tan evidentes para el resto. Sabe que Google ya está en el la mente del usuario (a donde cuesta más llegar, pero es más difícil que te saquen), y conoce cuáles son sus fortalezas y capacidades, y supongo que no se cree capaz de entregar mas resultados, más relevantes, en menos tiempo que Google.

Yo pienso que el futuro de los buscadores no está en superar a Google en cantidad o velocidad, pero quizás sí en relevancia. Y no hablo de relevancia como una función del número de webs que apuntan al resultado o del número de veces que el termino buscado está recogido en la página de aterrizaje, sino más bien como una contextualización de la búsqueda en base a parámetros personales. Y es que aunque, todos tenemos diferentes ‘modos’ (del inglés mood) de comportarnos, lo cierto es que habitualmente mantenemos nuestros intereses en el tiempo, lo que hace que sea factible personalizar lo que se nos ofrece. Nada sería más interesante para mí, cuando realizo una búsqueda por «CRM market» que obtener resultados sobre el mercado, crecimientos y dimensiones, y no ofertas de paquetes de software de CRM. A lo largo de las muchas veces que he buscado términos parecidos, de las veces que he ojeado páginas de resultados y de acuerdo a los resultados que he encontrado interesantes y he visitado, un buen sistema de personalización podría mejorar la relevancia mucho más de lo que hace Google con su Pagerank. Creo que ahí es donde puede librarse la siguiente batalla por las búsquedas online, y es una batalla cuyo desenlace no está tan claro como piensa Yahoo. Personalizar el buscador. Google es el rey de los buscadores, pero Yahoo es el rey de la personalización.


Crecimiento

24 enero, 2006



Se anuncia hoy en internet que Sex.com ha batido el récord de recaudación por un dominio de internet (12 millones de dólares). De nuevo me encuentro con el definitivo poder de las marcas, y con el transcendental canal de internet como propulsor de las mismas (se hubiese pagado algo por una cabecera de nombre «sex», o un canal de radio, o una cadena de televisión? hubiese podido rellenarse un «million dollar wall» a la velocidad y con el éxito del «million dollar home page«?). ¿Hay algo que pueda desarrollar la onmipresencia y la velocidad de transmisión que aporta internet? Quizás sí. Está seguramente en el bolsillo de su chaqueta, o en su bolso. O puede que en ambos. Está en todas partes.


Marcas

23 enero, 2006


Dice hoy elmundo.es (aunque estará ya en toda la prensa en internet) que Google es ya la primera marca global. Esto, que es llamativo (en 1997 nadie sabía qué era Google), no es sino un botón del panorama actual: Apple es la segunda y atención!, Skype es la tercera.
Si uno hace memoria, le costará encontrar un solo anuncio en radio, prensa o televisión pagado por Google y mucho menos por Skype. Las marcas más importantes no han gastado en publicidad (no al menos en el sentido convencional).
Según mi opinión, el fenómeno que se pone de manifiesto detrás de esto es que no hay presupuesto en comunicación que pueda comprar lo que consigue para una marca la expansión vírica o boca a boca de un producto que funcione: los usuarios avisando a otro usuario de su gozo al hablar por internet, los comercios o comerciantes haciendo clic con curiosidad sobre el link que han descubierto en alguna página de Google sobre cómo aparecer junto a los resultados de las búsquedas que están tan acostumbrados a realizar. Hoy en día las marcas se distribuyen y popularizan a través de los usuarios, en comunidades, y utilizan el vehículo internet para conectar a unos y otros. No parece sin embargo por el gasto de las empresas, que esta opinión mía sea generalizada.


BlogDependencia

23 enero, 2006

Acabo de leer un post en el Blog de Enrique Dans que me ha hecho reflexionar sobre la relación de un «blogero» o «blogger» con su propio blog. ¿Para quién escribimos realmente? Básicamente la percepción inicial que tuve en su momento al descubrir el fenómeno blog es que, bajo el paradigma del Web 2.0, descienden los costes transaccionales de emitir una información, de modo que el propio usuario es capaz de informar ahora como experto en un área concreta, sin tener que recurrir a intermediarios que necesariamente ralentizan, encarecen y enturbian el proceso comunicador entre la fuente autorizada y el lector. Según esto, el blog es un sistema por el que podemos acceder más rápidamente a las opiniones de los expertos (que básicamente son las que nos interesan). Pero cuando uno escribe para declarar que ha tenido un mal viaje de avión, entonces no podemos sino cuestionarnos si no está escribiendo para sí mismo, o por el placer de saberse escuchado, o si no se está abusando de la autoridad concedida por una comunidad.

No quiero parecer ingenuo, no es posible admitir el crecimiento actual de la blogosfera si no es porque cada uno está volcando sus meras impresiones sobre el fondo blanco de su blog, sin sopesar sobre el qué (dirán) o el quién (leerá). Y tampoco prentendo defender una filosofía elitista sobre el tema, sólo quisiera -para eso está el propio blog, no?;)- reflexionar sobre el derecho de los lectores a no intoxicarse -no está claro que esto sea un derecho, aunque es evidente que existe la infoxicación– y la necesidad de que los autores ejerzan verdaderamente su ‘expertise’ con responsabilidad.

Y ello sin perjuicio de que creemos una nueva disciplina de la psicología que pase a estudiar la blogodependencia o efectos de la adicción al propio blog. Algo que desde luego está por venir.


TTII y Gestión Empresarial

22 diciembre, 2005


He sido profesor de tecnologías aplicadas a la gestión y también he sido alumno de esta asignatura, y observo que existe un garrafal error de planteamiento en esta temática. Todos los que enseñan la materia no son capaces de resistirse a la tentación de ostentar conocimiento de tecnologías, como si el mayor conocimiento lo invistiese la capacidad de descifrar un mayor número de acrónimos (UMTS, xHTML, RAID,…) que los oyentes.
En mi opinión, el estudio de las TTII y la Gestión Empresarial tiene principalmente -casi diría que únicamente- dos campos que trabajar para justificar su existencia:
– En qué manera las TTII son capaces de modificar (incrementándola, se entiende, aunque todo hay que verlo) la productividad de una organización.
– En qué manera las TTII son capaces de aportar una ventaja competitiva (sostenible o no, porque, ¿qué ventaja competitiva es verdaderamente sostenible? En mi opinión, el quid de la cuestión está en la capacidad de regenerar nuevas ventajas, no en matener la misma siempre. Recomiendo la serie Does IT matter, de HBR, como interesante lectura de aproximación) a la organizacion.
Si se aportasen planteamientos y conclusiones originales a estas preguntas cualquiera de nosotros daría por bueno el tiempo empleado en estas discusiones.
Aunque sigue resultando mucho más sencillo identificar nuevos acrónimos que repasar viejos debates.


«Clientes» Móviles

22 diciembre, 2005

Últimamente vengo recibiendo opiniones sobre el futuro de los «clientes» en los terminales móviles. Para el lego, un «cliente» es una aplicación que se instala en el teléfono móvil y aprovecha la capacidad de cálculo del teléfono para realizar parte de las funciones de un servicio. Tal y como yo lo veo, se trata de poner de moda el modelo cliente-servidor, ahora en las redes móviles. Lo cierto es que, si uno observa el caso de los PCs y los sistemas fijos, internet vino a eliminar el modelo de cliente-servidor, que desde luego resulta muy costoso de mantener (por aquello de que, para los proveedores de servicios o aplicaciones, una vez distribuido un cliente supone un gran esfuerzo conseguir que los usuarios se actualicen las versiones posteriores que se saquen de la aplicación, con lo que se acaban teniendo un parque muy hetereogéneo de usuarios cada uno con una versión diferente. Hay que pensar que el ciclo de vida de un móvil es aún más elevado que el de los PCs, por lo que el parque y sus posibilidades cambian aún más rápidamente).
La razón de este post es precisamente la paradoja que encuentro en que una arquitectura que se desecha en redes y sistemas fijos se ponga de moda en las redes móviles. Sin duda una buena explicación es que la potencia de cálculo de los terminales hoy permite esta arquitectura -antes los terminales no eran suficientemente inteligentes para ello-, pero en ese caso, significará eso que en pocos años volveremos a una de servicios web solo que esta vez sobre teléfonos moviles? Si es así, existen motivos para pensar que los ‘incumbentes‘ actuales del sector internet seran quienes gocen de una mejor posición en el futuro, ya que tendrán buena parte de la experiencia acumulada. Esto, que parece una obviedad para algunos, en mi opinión da una nueva perspectiva a algunos de los debates que existen abiertos hoy en día, o plantea algunos de nueva aparición: Symbian o Windows Mobile, Nokia o HP, Vodafone o Google.