Blog Day

28 agosto, 2006

BlogDay.org es una institución creada como una convención virtual de blogs. El 31 de Agosto (hoy) se lanzan a la blogosfera miles de recomendaciones sobre blogs de forma que por esta vez el blogroll deja su habitual lugar en el lateral de los blogs y pasa a ser materia de post. Encuentro una interesante forma de ampliar horizontes y acceder a novedades, y confirmar (aunque esto es algo que posiblemente sólo conozcan los administradores de la web) la potencia vírica de comunicación de la comunidad blog. Por mi parte, quiero contribuir al ejercicio de difundir alguno de los blogs que más respeto:

InternetOutsider: Se trata de una web de análisis financiero de las empresas de internet, con especial atención a Google, natural debido a su influencia sobre el internet de hoy (y acaso del mañana). Opiniones de una enorme autoridad para aprender de estrategia en internet y de finanzas corporativas.

BlogMaverick: Algunas veces pienso que se trata del Jesús Gil de Texas (propietario de un equipo de baloncesto que gasta en multas por incontinencia verbal lo que no ganan algunas de sus estrellas de la canasta), pero la verdad es que este blog en el fondo contiene verdaderas joyas de opinión sobre el ser emprendedor, las nuevas tecnologías y la industria del entretenimiento digital (ah, y sobre los árbitros de la NBA).

El blog de Cecilia Rauek: Esta selección está hecha sin duda por afinidad con la publicadora, pero creo sinceramente que el material que aquí se encuentra es genuino y aporta más de una reflexión certera sobre inquietudes de emprendedor o de reformador social.

El blog de Enrique Dans: Agradezco al profesor Dans su capacidad para rastrear tendencias, iniciativas y novedades en el mundo digital y probarlas y diferirlas para los demás. Es uno de los mejores ejemplos de gestión del conocimiento de éxito de los que puedo dar fe. Gracias a los días de 20 horas de Dans, los de los demás cunden mejor.

El blog de John Battelle. John Batelle hace que redescubra la importancia de la información, y de la manera en que accedemos a ella (una manera que es menos gratuita y directa de lo que se cree). En suma, sobre la importancia de los informediarios.


El lado oscuro del web 2.0

31 julio, 2006

Que el poder corrompe es algo que todos más o menos aceptamos. Y cuando digo más o menos me refiero a que nuestras resistencias se despiertan cuando de lo que se habla es de nuestro propio poder. Encuentro que últimamente, y tras la revolución creada por una oferta lanzada por Calacanis de pagar a bloggers por postear para Netscape, surge un importante revuelo por la ética de dejarse pagar por opinar. A Enrique Dans no le gusta, y hay incluso quien defiende que es inviable. Me permito situarme en una posición más distante para no valorar, y simplemente apunto un detalle: si los usuarios son ahora los nuevos expertos en el web 2.0, si el poder está basculando hacia las fuentes, despojando a muchas empresas y medios de comunicación de sus prerrogativas de intermediarios, es previsible, atiende a las leyes de la economía y a la ley política de la corruptibilidad del poder, que los usuarios con más influencia, con más capacidad de atraer atención hacia determinados conceptos, sean tentados. Y muchos caerán en la tentación. Y habrá quien considere que tras esa debilidad existe un bien, una mano invisible que va a permitir que el web 2.0 funcione de forma mas engrasada. Y el otro bando quedará formado por quienes consideren que la recompensa social es suficiente (y excluyente). ¿Qué grupo acabará conformando el concepto de web 2.0 que permanezca? Es difícil de saber, pero me parece interesante atraer al debate un caso, el de las búsquedas pagadas, que Battelle revivía en su blog hace unos días entrevistando a uno de los promotores de Goto, Bill Gross.

With Goto, I wanted a way to remove the spam at that time from the Top 10 listings at the search results I was seeing. The pay model seemed like the best way to do it, and although ridiculed at first, really took off.

¿Quién hubiese dicho hace 8 años que las búsquedas pagadas tendrían el interés de los usuarios? Y sin embargo hoy constituyen el negocio más rentable de internet, el 95% de la riqueza de la compañía más temida del mundo.


El verdadero valor del web 2.0

20 julio, 2006

No dejamos de escuchar que el web 2.0 es sobre usuarios creando en internet, sobre un nuevo tipo de desintermediación, en la que el emisor accede al receptor por un canal directo, que suprime a la empresa y a su burocracia, que borra al informador/periodista y su línea editorial, para establecer una comunicación sin ruidos entre escritor y lector, entre interés e interesante.

Sin embargo, suprimir la parte económica y organizada de la cadena de valor de la comunicación tiene un precio (nunca mejor dicho). Sin una estructura organizada y pensada al servicio de la monetización del surplus para el usuario, desaparece el estímulo económico, los canales de remuneración. El ecosistema queda dependiente de una satisfacción meramente personal, la vanidad o acaso el reconocimiento, una recompensa social, moral, pero no económica (esto no es del todo cierto, ya que la atención puede monetizarse, mediante las herramientas como AdSense, pero sólo en casos excepcionales, lo que no modifica el paisaje).

Como apunta Calacanis sobre las motivaciones de los usuarios

«what drives these folks to do an hour to three hours a day of work for these sites which are not paying them for their time. In other words, they are volunteering their services. The response most of these folks gave back to me were that they enjoyed sharing the links they found and that they got satisfaction out of being an «expert» or «leader» in their communities»

Así las cosas, podría pensarse que el web 2.0 no es económicamente viable, que no hay mano invisible que tranquilice la supervivencia del modelo. Hay con todo circunstancias que llevan a pensar que no es así. En primer lugar, desde el punto de vista de la financiación, los grandes monstruos de la web 1.0 (y algunos que no lo eran, como Newscorp) se han entusiasmado con las nuevas startups del web 2.0 y están prodigando capital. En segundo lugar, y aunque en estos momentos todavía no está claro cómo se van a capitalizar las audiencias que los sitios web 2.0 van a generar, parece que están empezando a aparecer propuestas económicas alrededor de los usuarios. Precisamente una muy llamativa pasa directamente por poner a sueldo a ciertos usuarios que han demostrado sobrada capacidad de generar contenidos valorados por los otros usuarios (con el añadido de que se roban a la competencia): aquellos que se encuentran entre los top 20 de los blogs o webs de mayor audiencia. El paso contribuye desde luego a establecer un modelo económico en torno al que valorar una gran parte de los contenidos que se están volcando cada día en internet. Pero además, abre el camino a otras posibilidades. Pueden los miembros de YouTube abonar a los creadores más interesantes cantidades similares? Y a los que vuelcan fotos a Flickr? Se estará creando un mercado para los generadores de contenidos particulares, un nuevo caso de emprendedor? Puede ser, siempre que se sea de los top 20. De otro modo, se está condenado a escribir para uno mismo. Y gratis.


The short tail of attention

1 junio, 2006

La irrupción del web 2.0 y todas esos servicios democratizadores de internet que tan adentro de la red están llevando la vida social de las personas esconden un realidad que no es tan democrática ni tan social como pueda parecer. Si bien es cierto que existe un final de la curva de demanda que antes de internet no había conseguido reunirse de una forma económicamente efectiva, no lo es menos que quienes capitalizan dicho final de la curva son los grander retailers (Amazon hace más negocio con las ventas de libros no situados entre los 100.000 mas vendidos que con éstos primeros cien mil). E igualmente podemos concluir que si bien los blogs y las redes sociales al estilo de MySpace, LinkedIn y las que florecen actualmente están atrayendo cientos de miles de usuarios hacia la red, otra cosa bien distinta es que su presencia sea reparada por los demás. Existen millones de blogs que no son leídos, perfiles sin ser visitados, redes de un sólo extremo. Y existen junto a estas verdaderos lugares de encuentro, periodistas que explotan sus recién estrenadas comunicaciones con lectores, nuevas fuentes más capilares y más directas. Aunque el mundo virtual crece de forma explosiva, los nodos que mantienen vida son unos pocos cientos, acaso miles. La Long Tail es una cola larga en censo, no en riego. Qué ocurre entonces con toda esa energía volcada a la red por tantos usuarios? Qué ocurre con todo el espacio colonizado y sin habitar? En mi opinión, la verdadera transformación no está en la creación de celebridades a partir de perfiles anónimos –Seth Godin, Martin Varsavsky o Enrique Dans eran perfectamente reconocibles antes de establecer sus blogs-, la transformación está en la capacidad de generar alrededor de las fuentes de interés algunos ecosistemas de enormes proporciones, al modo en que se forman los clusters económicos alrededor de ciertas infraestructuras o comunidades en los países. Y respecto de la blogosfera abandonada, su valor no es presente, sus contenidos no son para el consumo de masas, sino que son una forma de legar a los propios usuarios una fórmula de perpetuación y reencuentro en el futuro. Como ocurría en aquel cuento en el que un Borges anciano prevenía al Borges joven sobre el futuro que le acontecería, los contenidos personales que se vierten en la red en la actualidad son mensajes en una botella, son la forma de transmisión escrita del pensamiento hacia el futuro, para un destinatario que algún día tendrá una fuente de inspiración adicional a la de la memoria.


Los ingresos en Web 2.0

28 abril, 2006

Una de las razones por las que el ‘primer internet’ comercial, o Web 1.0, terminó en una burbuja es porque no se hacían ingresos. Se hacían visitantes, se proyectaban cuotas dominantes en mercados nuevos en los que el ganador iba a apropiarse de todo el valor,.. pero no había una línea de ingresos que bastase a los gastos. La burbuja de internet ha servido en buena parte para sanear el sector de todas aquellas empresas que no aportaban y que, de hecho, generaban «señales distorsionadas» (esto es de M. Porter) de lo que era el mercado.

En un post anterior reflexionaba sobre el hecho de que en el web 2.0, aunque las plataformas sean otras, los actores acababan siendo los mismos. Yahoo!, Google, AOL, son quienes tienen el dinero y los recursos para filtrar todo lo que transcurre en el espacio internet y cuando una iniciativa tiene perspectivas de ser algo grande, es adquirida, pasando a ser un servicio del portfolio de un grande. Esto me lleva a pensar que el Web 2.0 puede traer una revolución en las formas, pero posiblemente no en el fondo.

Lo que digo podría ser incorrecto si el web 2.0 permitiese a los usuarios convertirse en agentes económicos, y no solo en agentes de contenido. Y esto es lo que está en duda. Si bien es cierto que algunos blogs cuentan con audiencias millonarias, el caso no va a hacer la norma. Los que están en situación de ganarse la vida con sus post son los menos dentro de la blogosfera, y posiblemente ya estuviesen en situación de monetizar parte de esos ingresos de otras formas (si bien es cierto que web 2.0 abre la posibilidad de capitalizar en el long tail de los contenidos, gracias a herramientas como el AdSense o el novedoso AdCenter). Para la gran mayoría de agentes, el contenido no va a implicar un medio de vida, aunque es cierto que entramos en un estado aún más avanzado de democratización de la realidad, en el que cualquiera puede convertirse en una tienda gracias a eBay o en un experto gracias a blogger.


CPA

27 marzo, 2006

Le debo al blog salmón el descubrimiento de un estupendo artículo sobre el CPA. El CPA, o Continous Partial Attention, es posiblemente la enfermedad de nuestro tiempo, en la medida en que nuestro tiempo sea el de la Sociedad y los Trabajadores del Conocimiento. Al leerlo experimenté todos los síntomas del hipocondríaco al hojear el prospecto de un fármaco. Básicamente, no recuerdo cuándo fue la última vez que dediqué un par de horas ininterrumpidas a una sola materia. Las pestañas de mi Firefox se multiplican, no resisto el icono del sobre en mi barra de tareas, ni el parpadeo del messenger mientras estoy escribiendo… y sospecho que no soy el único. Los blogs de Enrique Dans, o de Seth Godin, por mencionar a dos de los más reconocidos, son a veces ridículamente breves, como si se hubiesen comprimido en el espacio de leer un newsletter y contestar a un mail o a una llamada. ¿Acaso se encuentra ahí la paradoja de la productividad de las tecnologías de la información? ¿Somos los trabajadores del conocimiento manipuladores de información en ‘series crecientemente cortas’? Si es así, tendremos que desarrollar cuanto antes, si queremos ser mínimamente productivos, habilidades de análisis y proceso de información extremadamente rápidas (y lo que, en términos de dirección de la producción se llamaría eliminar tiempos de setup), algo que parece, al menos de momento, bordear la capacidad cerebral humana. O también podemos cerrar el correo electrónico hasta dentro de un par de horas.


Cansancio del RSS

14 marzo, 2006

Viene a decir Seth Godin en su blog que los blogeros son presa del dilema entre ‘postear’ para muchos o para unos elegidos. Y apostilla con sutilidad Enrique Dans que es verdad, pero que el más o menos sabe cómo hacer las dos cosas. Yo tengo para mí que ni uno ni otro han reparado en un hecho fundamental de cómo conseguir el equilibrio del número de post adecuados para cada blogger. Se trata de autoregulación. El blogero debe ser el que se imponga el listón de una mínima calidad antes de emitir un nuevo post. El blogero es quien se encuentra en la mejor posición para determinar qué es una aportación y qué es ruido, ya que los lectores aparecen en un momento demasiado posterior del proceso de valor, cuando la visita está hecha, el post leído, y el ‘trade off‘ entre revelación y esfuerzo ha quedado en ‘sunk cost‘. Pero claro, como ocurre con la «tragedia de los bienes publicos«, en el nivel del individuo no existen estímulos a la autorregulación, por lo que el resultado previsible es la ‘infoxicación‘.

NOTA: está claro que el individuo nunca tiende a la autocensura. De otro modo, este mismo post podría haberse evitado para colaborar al bien comun del ahorro de información gratuita.


BlogDependencia

23 enero, 2006

Acabo de leer un post en el Blog de Enrique Dans que me ha hecho reflexionar sobre la relación de un «blogero» o «blogger» con su propio blog. ¿Para quién escribimos realmente? Básicamente la percepción inicial que tuve en su momento al descubrir el fenómeno blog es que, bajo el paradigma del Web 2.0, descienden los costes transaccionales de emitir una información, de modo que el propio usuario es capaz de informar ahora como experto en un área concreta, sin tener que recurrir a intermediarios que necesariamente ralentizan, encarecen y enturbian el proceso comunicador entre la fuente autorizada y el lector. Según esto, el blog es un sistema por el que podemos acceder más rápidamente a las opiniones de los expertos (que básicamente son las que nos interesan). Pero cuando uno escribe para declarar que ha tenido un mal viaje de avión, entonces no podemos sino cuestionarnos si no está escribiendo para sí mismo, o por el placer de saberse escuchado, o si no se está abusando de la autoridad concedida por una comunidad.

No quiero parecer ingenuo, no es posible admitir el crecimiento actual de la blogosfera si no es porque cada uno está volcando sus meras impresiones sobre el fondo blanco de su blog, sin sopesar sobre el qué (dirán) o el quién (leerá). Y tampoco prentendo defender una filosofía elitista sobre el tema, sólo quisiera -para eso está el propio blog, no?;)- reflexionar sobre el derecho de los lectores a no intoxicarse -no está claro que esto sea un derecho, aunque es evidente que existe la infoxicación– y la necesidad de que los autores ejerzan verdaderamente su ‘expertise’ con responsabilidad.

Y ello sin perjuicio de que creemos una nueva disciplina de la psicología que pase a estudiar la blogodependencia o efectos de la adicción al propio blog. Algo que desde luego está por venir.


Apertura

8 julio, 2005

Con este post queda oficialmente inaugurado el blog de Manuel Sáenz. En el futuro espero contribuir con alguna regularidad a comentar los temas que reunen la doble condición de ser de mi interés (sobre esto no debería haber discusión) y de mi especialidad (esto da para decicar un blog, pero concédaseme el beneficio de la duda).
Madrid, 7 de julio de 2005