En contra de la disposición final del Proyecto de Ley de Economía Sostenible

21 marzo, 2010

A continuación copio el texto del manifiesto, que suscribo -excepto en el punto 8 sobre la necesidad de regular sobre la neutralidad de la red-, de oposición a la disposición incluida en la Ley de Economía Sostenible.

Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial – un organismo dependiente del ministerio de Cultura -, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

El manifiesto íntegro disponible en la siguiente fuente.


Europa y la telefonía móvil

18 marzo, 2010

En mercados tecnológicos, han sido siempre EEUU y en alguna medida Japón los líderes mundiales. Hardware, software, electrónica de consumo, memoria, microchips, internet… los polos económicos y clusters empresariales más importantes se iban concentrando, de manera natural, en uno o ambos de esos países y alrededor de los dominadores de cada sector. Europa, y dentro de ésta las economías más innovadoras, asumieron un papel de challengers, retadores, competidores, pero siempre un paso por detrás en cuota, talento.

La telefonía móvil fue durante unos años una excepción: un oasis en el que observar a las compañías más pujantes. Redes móviles, terminales, han sido durante un par de décadas lideradas por compañías europeas como Ericsson, Nokia, Alcatel incluso. Ya no. Los errores estratégicos derivados del modelo RPP, que han lastrado la penetración de la telefonía móvil en EEUU hasta el día de hoy, o del síndrome de Galápagos en Japón, que sustrajo la posibilidad de conseguir escala a los fabricantes japoneses, ofrecieron una ventana de oportunidad que los estándares europeos supieron conquistar: la producción a escala de Nokia, la dominancia del estándar GSM, la irrupción de compañías de mensajería y contenidos han sido el resultado de condiciones favorables aprovechadas por compañías y personas competentes. Motivo de orgullo de los poderes públicos. Razón de complacencia. Origen de la decadencia que puede observarse hoy.

A medida que la convergencia de redes y tecnologías se ha ido materializando, que internet se hace móvil y los terminales de telefonía arquitecturas tecnológicas similares al PC, las barreras levantadas se vencen ante la innovación y pujanza incontenible al otro lado del atlántico. Los operadores de telecomunicación adoptan posiciones defensivas ante los proveedores de aplicaciones y servicios en internet como Google. Los fabricantes de equipamientos de redes observan sus márgenes disolverse ante fabricantes chinos que ofertan a una fracción de sus precios y dedican a R&D presupuestos gigantescos para que la sofisticación tecnológica o la calidad no sea ya un reparo para escogerles. Los proveedores de plataformas de contenidos y mensajería dejan paso a la creatividad de agencias de marketing móvil y planteamientos centrados en el cliente, incapaces de hacer frente a la realidad de que las comunicaciones y descargas pueden hoy resolverse con aplicaciones de internet de microblogging, redes sociales o conexión directa entre terminal y la red/PC. Incluso la gigantesca presencia de Nokia en el mercado de terminales se vuelve trémula en el segmento de los smartphones, justamente el más rentable y estratégico en la confluencia de tecnologías y mercados, frente a Apple.

Europa conquistó una posición, pero no ha sabido mantenerla. Ahora, cuando la 4ª Generación de telefonía empieza a despuntar (Sprint anuncia el primer terminal en WiMax para los próximos días), asistimos al inicio de una nueva etapa de la telefonía móvil. La etapa en que lo móvil, en internet, alcanzará a todo. Una etapa en la que los europeos seremos challengers.